Se llamaba Ptirou

En la Navidad de 1959, tres niños esperan a que su tío Paul les cuente una historia, una inspirada en algo acontecido treinta años antes. Durante el tiempo de la Gran Depresión, un momento en el que los conflictos eran constantes, Henri de Sainteloi, jefe de la Compañía General Transatlántica, se ve obligado a viajar a Nueva York para aclarar los negocios que mantiene al otro lado del Atlántico. Con él se llevará a su joven hija, Juliette, que sufre una grave insuficiencia cardíaca.
Al mismo tiempo, a pocos quilómetros de París, Madly, la principal trapecista del circo Marcolini sufre un grave accidente en el que pierde su vida, obligando a su único hijo a emprender un largo viaje en busca de fortuna y un futuro mejor en América. Para llegar, se embarcará en un largo crucero que se convertirá en el nacimiento de una aventura increíble.


Laurent Vernon e Yves Sente crean un entorno y una atmósfera que nos trasladará a esos años grises de nuestra historia, en el que la lucha de clases, la inmigración y los largos viajes en busca de una vida mejor eran el pan de cada día. Con todo ello consiguen dar vida al origen del personaje de Spirou creado por Rob-Vel.